LEONEM… opulenta melena como corona y gran cola como “báculo” de poder

El Rey de la selva define a una creatura que lo tiene todo. Mientras muchas veces vemos al león como un ser agresivo y depredador; nos olvidamos de la elegancia y tranquilidad que proyecta cuando está acostado descansando en la pradera después de un  rudo día de trabajo. Tras haber llevado a cabo sus deberes como jefe de su manada, llega a su trono y se da tiempo para observar todo lo que hay a su alrededor.  Atento,  alerta, sereno y majestuoso. Pareciera que el mundo no pudiera continuar sin su aprobación.

Lion

Con su opulenta melena como corona y su gran cola como “báculo” de poder, camina por sus dominios contemplando su reinado, en dónde bajo su mando todo marcha en armonía y orden por que el rey, aunque sabio y compasivo, sabe cuando poner mano dura y enérgica. De esta forma se ha ganado el respeto y la admiración del resto de las creaturas de la selva.

Cuando nos sentimos débiles y desconsolados, tan sólo ver su imagen nos es suficiente para darnos valentía, fuerza, serenidad y sabiduría. El nos enseñará los caminos que en nosotros habitan pero que aún no hemos podido imaginar.  Su tótem, simboliza el control sobre nuestras emociones y ferocidad. Su rugido es sonido transformado en poder. Sólo con verlo nos daremos cuenta, que, como el girasol, este poderoso ser fué inspirado a imagen y semejanza de nuestro padre Sol. Desplegando así sus rayos grandiosa cabellera y su color amarillo intenso. Convoca el poder del sol y lo desata cuando así lo requiere. No es casualidad que cuando un león emite su rugido y se escucha a través de  la pradera, todos los seres vivos se queden quietos por un momento. El león ha convocado el poder del fuego, del trueno y del rayo… y todos lo sabemos.